Las cicatrices faciales
Las cicatrices faciales constituyen uno de los principales motivos de la consulta al cirujano plástico. La razón es la alteración/deformidad facial que implican, con el consecuente miedo a la deformidad definitiva. El pronóstico de las cicatrices faciales depende de varios factores a saber: El origen, el mecanismo de acción por el cual se generó la herida (quemadura, corte, golpe, herida de arma de fuego, secuela de cirugía, etc). La presencia de infección, dehiscencia (si se abre) reacciones a los hilos de sutura. La dirección de la herida. Si la herida es paralela o perpendicular a las líneas de tensión de la piel facial. El largo de la herida y cuántas áreas del rostro atraviesa. El tipo de piel, la raza. Lugar de la herida. La edad del paciente La medicación del paciente. Enfermedades preexistentes Afortunadamente, las cicatrices faciales, tienen buen pronóstico en cuanto a su apariencia. Ante una herida facial grave, siempre se prioriza la vida, luego la función y por último la estética. Aquellas heridas que no se pudieron corregir en el momento del accidente, pueden ser corregidas cuando el paciente esté en condiciones aptas, o cuando las cicatrices hayan terminado su evolución. Recordar: Los tiempos biológicos de cicatrización, son personales, para que no te gane la ansiedad. Mucha paciencia. El sol es enemigo de las buenas cicatrices. Existen tratamientos para ayudar a mejorar las cicatrices. Siempre, se puede realizar una revisión quirúrgica.